Mitad más
unos días de agosto, todavía había humedad y los días eran grises, pero tocaba
un fin de semana largo, y yo no sé bien qué le pasa a los conductores de Uber
hoy en día pero todos aparecen con unos autos impresionantes y alguna
deformación en la cara, fenómenos que no acaban de ser esclarecidos por la
crisis económica número dos mil y pico, porque desde que existe este país hay
una crisis todos los años, y no va a ser distinto el que viene por las dudas
que alguien se haya entusiasmado, entonces termino Cosas transparentes anotando esta frase de Nabokov que tiene
reminiscencias Shakesperianas: “Todos los sueños son diagramas de la realidad
diurna”, y está bien que tiene algo de demasiado racional pero interpreto
mirando ese rocío en la noche mientras camino de regreso del recital de Los
espíritus y sí que todo parece una suerte de sueño-pesadilla o sueño con dos
caras – dos tiempos o múltiples estados y que un poco eso sería la vida y que
la cagada máxima se da cuando la parte pesadillesca se descontrola como ese
experimento de científico loco y nada de lo que parecía ser la realidad tiene
sentido y todo lo que estaba por debajo sale a flote y la cabeza no puede
distinguir y estamos corriendo riesgo de muerte o de vida, entonces paso
caminando frente a un grupo de personas que están escaviando un vino frente a
un almacén que a las pocas horas será destruido parcialmente por una camioneta
que perderá el control al cruzarse con un auto que no la va a ver y no es que
los conductores estén chupados es que la noche es un peligro para andarla por
el asfalto mal fabricado y la cortina de llovizna no ayuda, eso se dice que es
la intervención poco afortunada de un pésimo guionista omnipotente que fue
dejado por su pareja la noche del viernes y no para de ensayar su venganza
sobre todo lo demás que no es él, lo que conduce, justamente, a que unos
temerarios conductores se choquen y yo me salve por apenas unos minutos, porque
ya había pasado para cuando todo estaba comenzando a terminar, y después sé que
tengo hambre pero que estoy con la adrenalina del recital encima y que no comí
nada en todo el día a excepción de dos galletas de miel que le pude robar a una
amiga en su estrenada casa donde piensa pasar este y el resto de los fines de
semana en los que no tenga que trabajar, ojalá que los choferes de aplicación a
partir de mañana no tengan miedo a las lomas ni a la VTV que está flexible
igual porque lo primero es recaudar aunque las calles y las rutas se caigan en
sus propios cráteres donde un amigo casi se rompe los meniscos o, mejor dicho,
sí se rompió los meniscos pero no hay nadie a quien se le pueda reclamar así de
injusta es la soledad que nunca llega a tiempo para la cena…¡La cena! Justo el
argumento ideal para esta noche en la que me parece no me queda nada en la
heladera o si siquiera funcione porque hace días que viene haciendo un ruido
tan raro como el desacople de una banda soporte que no soporté, pero no es
culpa de la música de la ciudad sino que yo mismo estoy desafinado, alguna
tarde dejará de llover y vamos a ver el sol que ya no nos va a parecer un privilegio
de esos de multimillonarios que prefieren gastar millones de oros en armar un
búnker pedorro en Marte antes que intentar consumirle menos las entrañas a este
planeta…Tierra….Agua, mucho más Agua….Pero quién sabe, a lo mejor las
proporciones ya se están acortando, a lo mejor me queda un Clona en el cajón de
ese mueble que me quedó de la última separación ¿o era de la anterior? ¿o lo heredé
de mi abuela? ¿Está Persona ahí? Gracias Nabokov por lo que escribiste y por ya
no existir, porque hoy serías la Persona más cancelada del universo, y yo no
sabría qué cosa decir para defenderte, tal vez uno de esos ensayos literarios
que están llenos de citas para señalar exactamente lo que dijeron una oración
más arriba y en la presentación y en la conclusión con esa manera tan peculiar
de gastar palabras y repetir conceptos que termina por abrumar a cualquier
lector que no sea el profesor o la profesora que estén obligados a corregir
para poder acceder a una escueta cuenta bancaria y soñar con eso de que esta
vida podría haber resultado peor….¿Peor que qué? ¿Dónde está el parámetro? ¿y
el paramédico? Porque creo que me empiezo a volver loco y me agarran esos
ataques que ya no quiero frenar, el típico ataque de poeta frustrado, uno en el
que se aparecen a la vez múltiples voces queriendo contar cosas que les pasaron
y son la misma cosa pero tan distinta…..nadie es igual en su sufrimiento,
aunque cuando estamos contentos somos todos más o menos igual de idiotas, y no
es una frase del todo original porque medio que estoy parafraseando a un
escritor ruso de cuyo nombre no quiero saber nada ¡Y esa es otra referencia literaria!
Me parece que estoy por enviar este paper para que lo publique alguna
universidad que esté más interesada en engrosar la cuenta bancaria a cobrar por
palabra al gobierno o empresa que mejor contrate, un rejunte de emprendedores
mediocres y funcionarios descastados y vueltos a poner en carrera, me sale un
grito casi de retirada murguera porque en esos días estamos, vamos bajando del
escenario y preparándonos para volver al ruedo semanal ese invento de algún
temperamental ancestro mal educado que se imaginó que los días tenían que ser
nombrados hasta el número siete y después vuelta al inicio porque no tuvo más
ideas o porque se agotó y necesitaba seguir con el próximo objetivo en la vida:
buscar el lugar donde empezar a morir de una vez, y en eso estoy y en eso me
quedo, arrancando desde acá
Y ojalá que
no me toque transitar
esos caminos
empinados
que me pongan
los nervios de punta
y ya no
pueda volver
a ser ese
fantasma
que inventaste
un domingo
a la
madrugada
PD: sí, había niebla y caminabas bajo la humedad fumando, como en una de esas películas medio chotas de Daniel Tinayre.
**************************humil-de-mente, Juan************************************************remando***ya-
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