Un ruido de
gotas al caer
sobre
bolsas de residuo
pésimamente
cerradas,
la
corrección de una luz tenue
que dio
valentía a un par de chorros
y que ahora
es un reflector exagerado,
los pasos
en la vía de un tren
que nunca
existió,
pero para
que sea ciudad…
…ya saben
las cosas
que hay que
decir
que pasan
por acá:
un tren,
un robo
y un amor,
y que todo
eso
deje de
enumerarse,
allá en el
horizonte
que no se
asoma
porque es
todo oscuridad,
caída de
mocos
en la hora
de las
narices que pican,
manjar de
los dioses
esas bolsas
que vaya
uno a saber,
¿Sarracenos,
Troyanos,
iraníes?
Ejércitos
siempre
derrotados
pero que
huelen mucho mejor,
disparos
con balas de goma
a la cabeza
de los manifestantes,
que la
noche los ampare
para que
mañana salgan
sus
velorios en las redes
sociales de
los diputados de turno,
ciudadanos
intercambiables
que pasean
por cuadras
que son la
excepción
a la
pobreza extrema,
al menos
por un minuto,
después
caída libre
sobre
granza
muy mal
planchada,
y qué
bonita esa plaza
con ese
cartel de mierda
que dice
que está
prohibido
pisar el pasto
¿para quién
carajos
se supone
que es el pasto?
si por acá
no andan
animales de
corral,
por acá los
animales
pasan a dos
patas
y pisan
cabezas
para
avanzar
cuesta
abajo
y ver qué
tan desolada
está esta
noche.
+Al otro día…
Sobre descargar o no descargar, yo no tengo idea qué sea mejor hoy, lunes, con el frío que hace, con esas nubes que esperan a que uno salga a la vereda para mojar, ellas sí que descargan y les importa muy poco todo lo demás, entonces deberíamos hacer lo mismo, descarguemos nuestras cargas sobre todas esas personas que nos ayudan a que el paso por esta vida sea más ameno, y una vez bien descargados vemos qué pasa nueve meses después, porque no vaya a ser cosa que no nos hayamos cuidado como debíamos y así aumentemos la cantidad de próximos a cargar y pronto a descargar, en medio de esta hermosa llanura que no tiene mucho para ofrecer, noches sin luna y cardos vacíos, personajes desesperados por ocultar su sombra y encarar una serie desafortunada de asesinatos de vacas, lo que causaría el caos pre-total, una especie de caos planificado por algún apóstol perdido en el culo cagado del mundo, en el mismísimo sur de toda América, el sur que conoció Unamuno cuando imaginó el infierno como ese lugar preferible a la nada, como ese no-lugar que nadie razonable puede venir a habitar, pero vivir es no ser razonable o en todo caso razonar metiendo los sentimientos en el medio, una contradicción, un oxímoron del sur de América, un respaldo para aquellas almas cansadas del raciocinio de pipa y café, una obligación por romper las ataduras y chupar un mate luego de haber cagado a tu prójimo en algún encuentro al costado de los cardos, en una noche fría y sin luna.
***música de fondo para cualquier día:
*************************humildemente agradecido porque la literatura exista para poder leer, Juan******************gracias por esos y estos y aquellos días..........
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